La patronal de los concesionarios, Faconauto, advierte que, pese al crecimiento previsto, Andalucía sigue sin renovar un parque automovilístico envejecido y reclama estabilidad en las ayudas a la electrificación
El mercado andaluz de automoción cerrará 2025 con un crecimiento del 15,6%, alcanzando las 130.344 unidades vendidas, según las previsiones de Faconauto, la patronal de los concesionarios, a partir de los datos de Ideauto. Para los próximos años, las estimaciones apuntan a un crecimiento más moderado pero sostenido, en torno al 4% anual, sustentado en la estabilización de la demanda, el efecto de los incentivos y el avance de la electrificación.
Durante su intervención en la XII Jornada de Automoción de Andalucía, organizada por Faconauto, Fecoan y FEDEME, y celebrada hoy en Sevilla, el director general de Faconauto, José Ignacio Moya, destacó que “Andalucía está mostrando un comportamiento más sólido que la media del país, gracias a la fortaleza del canal particular, que representa tres de cada cuatro matriculaciones. La demanda privada y el buen comportamiento de la electrificación sigue siendo el verdadero motor del mercado. Sin embargo, pese a este buen comportamiento, no se está produciendo la necesaria renovación de un parque automovilístico cada vez más envejecido, lo que evidencia la urgencia de medidas estables que impulsen la sustitución de los vehículos más antiguos y contaminantes”.
En el análisis provincial, y en línea con la tendencia de crecimiento sostenido que refleja el conjunto del mercado andaluz, Granada, Jaén y Málaga liderarán los incrementos en 2025, con subidas del 25,4%, 21,9% y 22,2%, respectivamente. Les seguirán Huelva (15,2%) y Córdoba (13,6%), mientras que Almería (13,7%), Cádiz (12,5%) y Sevilla (10,2%) mantendrán incrementos más moderados, pero igualmente positivos. En volumen, Málaga será la provincia con mayor número de matriculaciones (29.718 unidades), seguida de Sevilla (23.256) y Cádiz (18.042).
Renovación del parque y electrificación, prioridades del sector
El director general de Faconauto recordó que España debe mantener como objetivo alcanzar los 1,2 millones de matriculaciones anuales en los próximos ejercicios para consolidar su industria y garantizar empleo y competitividad. “Sin mercado interno no hay industria ni transición posible”, apuntó.
Respecto a la electrificación, Moya explicó que la cuota nacional de vehículos electrificados (BEV+PHEV) se sitúa en el 19%, mientras que Andalucía alcanza el 18%, prácticamente en línea con la media nacional. “El crecimiento de los electrificados demuestra que la transición energética está en marcha, pero avanza a un ritmo aún insuficiente”, señaló.
Sobre las ayudas, destacó que “el Plan MOVES continúa vigente hasta el 31 de diciembre de 2025, tal y como estaba previsto. Es cierto que en algunas comunidades autónomas los fondos se han agotado, y por ello desde el sector hemos trasladado al Gobierno la necesidad de ampliar los créditos disponibles en aquellas regiones, para mantener el buen ritmo de matriculaciones de vehículos electrificados y dar respuesta a los clientes que están en lista de espera”.
Además, recordó que “los compradores pueden beneficiarse hasta el 31 de diciembre de 2025 de una deducción del 15% en el IRPF —hasta un máximo de 3.000 euros— por la compra de un vehículo eléctrico, una medida complementaria al MOVES que impulsa la electrificación del parque automovilístico español”.
Por otro lado, Moya insistió en la urgencia de renovar el parque automovilístico, cuya edad media en Andalucía se sitúa en 15 años, medio punto por encima de la media nacional (14,5). “Uno de cada dos coches en circulación en España supera los quince años. Renovar el parque significa menos emisiones, menos accidentes y más seguridad, además de un retorno fiscal positivo para las administraciones”, aseguró.
Al respecto, las diferencias provinciales son también significativas: Jaén es la provincia con el parque más envejecido (16,9 años), seguida de Córdoba (15,8) y Granada (15,8). En el extremo opuesto se sitúan Cádiz (14 años), Málaga (14,6) y Sevilla (14,5), mientras que Huelva alcanza los 15,1 años y Almería los 15,5.
La patronal ha insistido en la necesidad de poner en marcha un plan específico de renovación del parque en Andalucía, como ha trasladado en los numerosos contactos mantenidos con la Consejería de Industria, Energía y Minas. Faconauto ha mostrado su total disposición a colaborar en el diseño de este plan, en línea con los modelos ya consolidados en otras comunidades autónomas
En este sentido, puso en valor la reciente Ley de Movilidad Sostenible, aprobada por el Congreso, que obliga al Gobierno a poner en marcha en los próximos tres meses un Plan Nacional de Renovación complementario a los programas actuales de electrificación. “Ese plan debe garantizar estabilidad, neutralidad tecnológica y accesibilidad para los ciudadanos. No basta con hablar de sostenibilidad: hay que hacerla viable económica y socialmente”, subrayó.
Llamamiento a la estabilidad regulatoria y al apoyo al concesionario
En la parte final de su intervención, Moya hizo un llamamiento a reforzar la colaboración público-privada y la estabilidad regulatoria como pilares esenciales para consolidar la recuperación del sector y garantizar su competitividad a largo plazo. “España necesita una política industrial del automóvil que proporcione previsibilidad y coordinación entre administraciones, y que ofrezca certidumbre tanto a los consumidores como a las empresas”, afirmó.
Moya subrayó que “los concesionarios andaluces son un motor económico y social de primer orden: representan más de 280 empresas, con 695 instalaciones, que generan 17.000 empleos directos y 34.000 indirectos, y un impacto económico superior a los 7.000 millones de euros”. Añadió que “estos empresarios, repartidos por todo el territorio, son la base sobre la que se asienta el desarrollo de la movilidad en Andalucía, garantizando la cercanía con el cliente, el servicio y la inversión local”.
El director general concluyó su intervención señalando que “asegurar un marco regulatorio estable y predecible es fundamental para seguir atrayendo inversión, impulsar la transición energética y consolidar el papel de los concesionarios como agentes de transformación económica y social. Andalucía y sus empresarios de la automoción han demostrado que son parte de la solución, no del problema, y deben seguir contando con el apoyo institucional que merecen”.
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